Para los niños que se inician en esta actividad las clases de música se basan en un entrenamiento rítmico y auditivo, donde van desarrollando cualidades muy importantes en el crecimiento integral de un individuo, como son la de una disciplina en el estudio de un instrumento, la organización y el desarrollo del sentido de la sensibilidad hacia el arte.
Trabajamos con niños a partir de los 4 años de edad, integrándolo a pequeños grupos de tres alumnos, como máximo, donde se les enseña a coordinar sus movimientos con el ritmo de la música, se educa así mismo el oído, enseñándolo a reproducir los sonidos que escucha por medio de su propia voz (solfeo cantado) o a través de algún instrumento que le guste como el teclado o la flauta dulce.
Se imparten también clases de manera individual para niños más grandes y/o jóvenes, inclusive si ya poseen una base musical y quieren continuar con sus estudios de un instrumento, en este caso el piano, el teclado o la flauta dulce soprano o contralto, así como también estudios de teoría, solfeo, armonía o historia de la música.
Son clases que dan al estudiante una base académica sólida que luego puede encaminar hacia sus gustos propios dentro de todo el ámbito musical, bien sea académico o popular.
Historia de la Música
La música es nuestra forma de expresión más antigua, más aún que el lenguaje o la pintura; se inicia con la voz y con nuestra necesidad de establecer contacto con los demás. De hecho, la música ES el hombre en mayor medida que las palabras, pues éstas son símbolos abstractos que sólo transmiten un significado factual. La música toca más profundamente nuestros sentimientos que la mayoría de las palabras y nos hace responder con todo nuestro ser.
Por muy largo tiempo hemos hecho música. Hallazgos arqueológicos sugieren que el hombre primitivo ya empleaba crótalos, tambores y flautas mucho antes de la última era glacial. Ignoramos la finalidad precisa de esos instrumentos de hace 300 siglos. El conocimiento más preciso comienza con China, que para el año 3000 a.C. ya había elaborado teorías musicales muy refinadas. La música occidental surgió mucho más recientemente, salvo en el caso de Grecia, no se había desarrollado aún sino hasta iniciarse la era cristiana. El tiempo permitió absorber todos los adelantos del pasado y utilizarlos con nuevos propósitos. El occidente desarrolló la armonía en una nueva forma, construyéndola tanto vertical, como horizontalmente y construyendo un nuevo lenguaje que nunca se había oído.
Durante mucho tiempo la música y el habla fueron una sola cosa, ambas producidas por la voz, sólo la aparición de la escritura hace unos 10.000 años, que era principalmente usada para facilitar el comercio, ayudó a diferenciar la música y el habla. Las palabras escritas en arcilla o papiro podían transmitir rápidamente mensajes sencillos, mientras que la música se encargaba de expresar sentimientos complejos.
El sonido organizado es un eco de la existencia humana, la música es un eco de la mente y el corazón, y ambos se combinan en ella mediante un acto de voluntad.